La era de la finca: un círculo de césped cerrado por un muro de piedra, entre pinos canarios

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La zona más tranquila de Tenerife: dónde alojarse si buscas silencio, y dónde no

Por José Martín, Anfitrión de Hacienda VerdeActualizado el 24 de septiembre de 20267 min de lectura

Cuando alguien nos escribe pidiendo «un sitio tranquilo», casi siempre quiere decir lo mismo: dormir sin oír a nadie. Tenerife tiene mucho de eso, aunque no siempre donde lo ponen las listas. Lo tranquilo que es un sitio no depende de si está en el norte o en el sur. Depende de lo que se oye desde el dormitorio: una autopista, la ruta de los aviones, una calle de bares, un bloque de apartamentos con paredes finas. Aquí va dónde está cada cosa en la isla, qué zonas no tienen ninguna y cómo comprobar una casa antes de reservar. Alquilamos casas en el norte, así que al final contamos también lo que se oye en la nuestra.

Qué hace ruidoso un sitio en Tenerife

Lo deciden cuatro cosas, y solo tres salen en un mapa.

  • Las autopistas. La TF-1 baja por la costa este y la del sur hasta Adeje, y la TF-5 recorre la costa norte pasando por el Puerto de la Cruz. Un piso «con vistas al mar» en la ladera justo encima de cualquiera de las dos oye tráfico de día y de noche.
  • Los aeropuertos. Tenerife Sur está en la costa entre El Médano y Costa del Silencio, que son justo los dos núcleos turísticos más tranquilos del sur. Tenerife Norte está en Los Rodeos, pegado a La Laguna.
  • Las calles de bares. Las Verónicas, en Playa de las Américas, son el centro de la noche de la isla, y las manzanas de detrás las oyen hasta el amanecer. En el norte, el Puerto de la Cruz es la ciudad que trasnocha.
  • El propio edificio. Un complejo con piscina y animación de día, una pared compartida, la terraza del vecino a un metro de la tuya. Este no sale en ningún mapa, y es el que más noches estropea.

El calendario también hace ruido

Un pueblo tranquilo puede tener una semana ruidosa al año, y conviene saber cuál antes de elegir fechas.

La grande es el Carnaval. En 2027 el carnaval en la calle de Santa Cruz va del 19 al 28 de febrero, dos semanas más tarde de lo habitual porque el Ayuntamiento lo ha retrasado, con bailes en la calle cada noche y, el último sábado, más de 18 horas seguidas de música. El Puerto de la Cruz celebra el suyo en la misma temporada. Si os alojáis en cualquiera de las dos ciudades en febrero, mirad las fechas antes.

Luego están las fiestas de los pueblos, casi todas entre junio y septiembre: escenario en la plaza, verbena hasta la madrugada y fuegos artificiales. En un pueblo de tres calles, el escenario está al lado de todo. Y en el otro extremo del año, las semanas más tranquilas de la isla son las de después del 6 de enero, cuando el norte se vacía; lo explicamos en Tenerife en diciembre y enero.

El sur: hay tranquilidad, pero mirad el mapa

El sur tiene sitios tranquilos, y las listas que los recomiendan aciertan en parte. Costa del Silencio hace honor a su nombre a pie de calle: casas y bloques bajos, cuatro bares que cierran pronto, más residentes que turistas. El Médano es relajado, ventoso y lleno de surfistas. Los dos están al lado del aeropuerto, así que antes de reservar hay que saber en qué lado del pueblo está el piso y si los aviones pasan por encima.

En la costa oeste, Los Gigantes y Puerto de Santiago son mucho más tranquilos que Las Américas, con algún bar con música en directo. El sitio más tranquilo del sur está en el interior: Vilaflor, a unos 1.400 metros entre pinares, con noches frías, sin playa y con el silencio de la montaña.

Si queréis sol y tranquilidad a la vez, el sur puede daros las dos cosas. Elegid una casa y no un complejo, y mirad dónde quedáis respecto a la TF-1 y a la pista.

El norte: más tranquilo de entrada, pero no en todas partes

El norte es más tranquilo en conjunto porque no tiene grandes núcleos turísticos, pero no es igual en todas partes. El Puerto de la Cruz es una ciudad de verdad: se hace todo a pie, hay ambiente por la noche y tiene la TF-5 encima. La costa entre el Puerto y Santa Cruz va cargada.

El silencio de verdad está en los extremos. Al oeste, Garachico, Los Silos, Buenavista del Norte y el macizo de Teno: el tramo más tranquilo de la costa norte, y el más lejos de todo. Masca es silencio por la noche y está lleno de senderistas de día. Al este, los caseríos de Anaga, como Taganana o Chamorga, dentro de la laurisilva al final de carreteras de curvas: las noches más silenciosas de la isla, y lejos de cualquier cosa.

En medio están las medianías: las tierras de cultivo por encima de la autopista en el Valle de La Orotava, Los Realejos o La Guancha. Caminos, huertas y algún perro, tranquilidad por la noche y quince o veinte minutos hasta un pueblo. Las dos mitades de la isla, comparadas con más detalle, en dónde alojarse: norte o sur.

Siete preguntas antes de reservar «algo tranquilo»

Quien alquila un sitio tranquilo de verdad las contesta sin dudar. Si la respuesta es «es muy tranquilo», volved a preguntar.

  • ¿A qué distancia está la autopista o la carretera principal más cercana, y se oye desde el dormitorio?
  • ¿Está bajo la ruta de aproximación de alguno de los dos aeropuertos?
  • ¿Hay un bar, una terraza de restaurante o una plaza debajo o al lado?
  • ¿Comparte paredes, terraza o piscina con otros apartamentos?
  • ¿Hay animación o música en la piscina?
  • ¿Se celebran eventos en el alojamiento, y hay alguno en mis fechas?
  • ¿Hay fiestas en el pueblo esa semana?

Lo que se oye en Hacienda Verde

Estamos en Bebedero Alto, un caserío de las medianías por encima de La Orotava. La carretera principal más cercana es la TF-21, la que sube al Teide, a unos 750 metros en línea recta; la autopista TF-5 queda a casi cuatro kilómetros, valle abajo. El bar más cercano es una tasca del barrio a unos 400 metros. Las tres casas son independientes, cada una con su terraza, repartidas por 17.000 metros cuadrados de jardín, así que una casa no oye a la de al lado. Por la noche llega lo que cabe esperar en un caserío de cultivo: el viento en las palmeras, los pájaros al amanecer y, algunas noches, un perro de alguna finca cercana.

Una cosa que preferimos contaros ahora a que la descubráis: en el jardín de la finca también se celebran eventos, de uno en uno. Si la tranquilidad es el motivo del viaje, preguntadnos si hay alguno en vuestras fechas. Os lo diremos claro, y algunas semanas la respuesta es venir la semana siguiente.

Y hace falta coche: se sube por un camino rural, el casco de La Orotava queda a entre cinco y quince minutos en coche y el Puerto de la Cruz a quince.

Si lo que buscáis es tranquilidad, mandadnos vuestras fechas y decidnos de qué tipo: dormir sin oír a nadie, o no ver a nadie en todo el día. Os diremos con sinceridad si nuestras tres casas en La Orotava son el sitio, o si os iría mejor Anaga o Teno.

J

José Martín

Anfitrión de Hacienda Verde. Lleva años recibiendo huéspedes y recorriendo el Valle de la Orotava y el Teide.

Duerme en el valle, no en la costa.

Tres casas rurales dentro de un parque etnográfico en La Orotava, a 20-30 minutos del Teide. Ganas tiempo y duermes en plena naturaleza.