Casa rural · 1 dormitorio · hasta 4
El Castaño
Bajo el castaño de la entrada, con techo abovedado de madera.
Sesenta y cinco metros bajo un techo abovedado de vigas de madera, con una pared entera de piedra volcánica a la vista. Es la casa del porche: vigas, faroles y la última luz de la tarde sobre la mesa. Cama doble en el dormitorio y sofá cama en el salón.
1 / 16La casa por dentro
El Castaño es la casa de carácter de la finca. El salón se cubre con una bóveda de vigas de madera y se cierra con un hastial de piedra volcánica vista — el tipo de espacio que se recuerda al volver a casa.
El dormitorio tiene cama doble, cabecero sobre pared de color y otra pared de piedra que entra desde fuera. El salón guarda un sofá cama, y la cocina equipada queda integrada en el mismo espacio abierto.
Fuera, un porche cubierto con vigas, faroles y guirnaldas mira al jardín — el sitio donde se alargan las cenas. Toma su nombre del castaño grande que da la bienvenida en la entrada.
Lo que la hace suya
- Salón con techo abovedado de vigas de madera
- Pared de piedra volcánica vista
- Porche cubierto con faroles y vistas al jardín
- Cama doble + sofá cama en el salón
- Cocina equipada integrada en el salón
Equipamiento
Todo lo que trae la casa.
- Cocina equipada: horno, fogones, nevera, cafetera y tostadora
- Baño privado con ducha y secador de pelo
- Calefacción para las noches frescas de montaña
- WiFi gratis en toda la casa
- TV de pantalla plana con canales y Netflix
- Terraza propia con mobiliario exterior
- Ropa de cama y toallas incluidas
- Lavadora y suelo de madera
- Entrada privada y parking gratis en la finca
- Acceso a la piscina compartida y a la barbacoa
La finca
El Castaño es independiente. La piscina, de todos.
A 50 metros
de las otras casas, entre arboleda densa.
Piscina compartida
abierta todo el año, en el centro de la finca.
Anfitrión 24 h
José Martín, a una llamada de distancia.
Entrada 16:00 – 18:00
Salida 11:00 – 11:30.
Lo que dicen los huéspedes
8,7/10 · Fabuloso · 76 reseñas en Booking.com
“La casa está estupenda: equipada, acogedora, limpia y preciosa. La finca, igual.”
Elena · España
“Es un paraíso para el descanso y la desconexión. Te conecta con la naturaleza, y los anfitriones son encantadores y atentos.”
Juana · España
“Un lugar idílico para conectar con la naturaleza y desconectar de las multitudes. Total intimidad.”
Isaac · España

