
Bóveda de arenisca · prensa de viga
El lagar centenario
El lagar conserva la bóveda centenaria de ladrillo arenisca, los barriles de madera y las botellas apiladas en arco. Fuera, la vieja prensa de viga descansa bajo su tejado.
Ya no produce vino: es una pieza patrimonial que vive dentro del jardín y se recorre durante la estancia.
Un lagar es donde se hacía el vino antes de que existieran las bodegas con maquinaria. Se pisaba la uva sobre la pila y el mosto corría al depósito; después, la prensa de viga —una viga enorme de madera, contrapesada con piedras— exprimía el último jugo del orujo.
El norte de Tenerife vivió del vino durante siglos: las malvasías de estas laderas llegaron a viajar a media Europa. Aquí queda el testigo de ese oficio, con su bóveda y sus barriles intactos.
DatoLa prensa de viga funcionaba como una palanca gigante: una sola viga de madera bastaba para exprimir el orujo después del pisado.


















