Mesa larga montada con velas en el jardín de la finca al atardecer

Blog · norte de Tenerife

Boda en una finca de Tenerife: cómo se organiza de verdad

Por José Martín, Anfitrión de Hacienda VerdeActualizado el 8 de septiembre de 20268 min de lectura

Antes de pedir presupuestos conviene entender cómo funciona una boda en una finca, porque no se parece a una en un salón. Aquí se monta todo desde cero, el tiempo tiene voto y hay decisiones que se toman con seis meses de antelación sin que nadie te avise. Esto es lo que contamos por teléfono a las parejas que nos escriben, escrito de una vez.

Cuánta gente cabe: la cifra que hay que preguntar bien

El aforo de una finca no es un número, son tres, y conviene pedirlos por separado. Cuánta gente cabe de pie en el cóctel, cuánta cabe sentada a comer, y cuánta cabe sentada a comer si llueve y hay que meterlo todo bajo techo. La tercera es la que decide, y es la que casi nadie pregunta.

Un jardín que admite ciento veinte personas de pie puede quedarse en sesenta sentadas con mesas redondas, y en treinta si el plan B es un salón interior. Si tu lista de invitados está cerca del límite, pide los tres números por escrito antes de reservar fecha.

La otra pregunta útil es cuántos eventos se celebran a la vez. En una finca con dos espacios, la música de la boda de al lado se oye. Aquí solo se monta un evento cada vez, y eso también cambia el precio.

El mes: en el norte no es el que crees

La intuición dice julio y agosto. Los datos del norte de Tenerife dicen otra cosa. En la estación oficial de AEMET a 632 metros se miden 9,5 días de niebla de media en agosto y 10,7 en julio, frente a 5,1 en octubre. En pleno verano hay casi el doble de días con la capa de nubes tapando el sol.

Mayo, junio, septiembre y octubre son los meses buenos para una boda al aire libre en el norte. Octubre tiene 22,5 °C de máxima media y 194 horas de sol, con 47 mm de lluvia repartidos en seis días y medio del mes: el riesgo existe pero es asumible con una carpa.

Noviembre ya es otra cosa, con 81 mm en más de ocho días y anocheciendo a las seis de la tarde tras el cambio de hora del último domingo de octubre. Se puede hacer, pero hay que mover la ceremonia a primera hora y contar con techo de verdad.

Las horas del día, que es donde se rompen las bodas

Una boda al aire libre en Tenerife se planifica hacia atrás desde la puesta de sol, no hacia adelante desde la hora de la ceremonia. En octubre el sol se pone alrededor de las siete y media, y a partir del cambio de hora, a las seis y media.

Con eso, el reparto que funciona es ceremonia una hora y media antes del ocaso, cóctel al caer la tarde y cena ya con luz artificial. Si la ceremonia se pone demasiado tarde, las fotos de grupo se hacen a oscuras y no hay forma de arreglarlo después.

El otro error clásico es el traslado. Si los invitados duermen en el sur y la boda es en el norte, hay que contar hora y media de autobús en cada sentido y decidir quién lo paga. Ese detalle, resuelto tarde, es el que descuadra el presupuesto en el último mes.

Qué se contrata aparte de la finca

Una finca alquila el espacio y, según el caso, el mobiliario básico. Todo lo demás se contrata fuera, y esa lista es más larga de lo que parece cuando se hace por primera vez.

  • Catering, que suele traer su propia vajilla, cristalería y personal de sala.
  • Mobiliario de ceremonia y banquete si la finca no lo incluye: sillas, mesas, mantelería.
  • Sonido e iluminación, y aquí hay que preguntar por la hora límite de música y por si hay que llevar generador.
  • Carpa o plan de lluvia, que se decide meses antes porque en temporada se agotan.
  • Flores y decoración, fotógrafo y vídeo, y transporte de invitados.
  • Y el punto que se olvida siempre: quién monta y quién desmonta, y en qué franja horaria puede hacerlo.

Dónde duermen los invitados

Es la ventaja concreta de casarse en una finca con alojamiento y la razón por la que muchas parejas acaban eligiendo una. Si los novios y la familia cercana duermen donde se celebra, se ahorran los dos traslados peores del día: el de la mañana y el de la madrugada.

Conviene preguntar cuántas plazas hay en la propia finca, si están disponibles la noche anterior para el montaje y si se pueden reservar en bloque. Y preguntar también qué hay a diez minutos en coche, porque el resto de invitados va a dormir ahí.

En nuestro caso hay tres casas independientes dentro de la finca, y se pueden reservar juntas para el fin de semana entero. La cuarta, La Casita del Árbol, está en camino.

Por dónde se va el dinero

No damos cifras de otras fincas ni de proveedores porque cambian cada temporada y porque un número inventado en un blog acaba en una discusión. Lo que sí se puede decir es el reparto, que es bastante estable: el catering se lleva la mayor parte, y suele ser más de la mitad del total.

Después vienen, sin un orden fijo, el alquiler del espacio, la fotografía y el vídeo, el sonido y la iluminación, y las flores. El transporte de invitados aparece al final y descoloca a mucha gente.

La partida que más se subestima es el plan de lluvia. Contratar una carpa por si acaso cuesta dinero que quizá no se use, y no contratarla cuesta la boda entera si ese día toca uno de los ocho días de lluvia de noviembre. En el norte, entre mayo y octubre, esa apuesta es razonable; fuera de esos meses, no.

Civil, simbólica y el papeleo

Eso lo contamos aparte y con detalle, porque tiene plazos que sorprenden: la diferencia entre una boda civil y una simbólica, y qué papeles hacen falta si uno de los dos no es residente, está en nuestra guía de boda civil o simbólica en Tenerife.

El resumen corto para decidir hoy: si lo que quieres es la ceremonia bonita en el jardín con la puesta de sol detrás, casi todo el mundo firma antes en el juzgado y celebra aquí una ceremonia simbólica sin plazos. Es lo que hacen la mayoría de las parejas que vienen de fuera.

En Hacienda Verde se celebra un solo evento cada vez, en una finca de 17.000 metros cuadrados con jardines, piscina y un lagar centenario, a quince minutos de Puerto de la Cruz. Si quieres saber si tu fecha está libre y cuánta gente cabe con tu formato, cuéntanoslo en la página de eventos y bodas y te contestamos con números concretos.

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José Martín

Anfitrión de Hacienda Verde. Lleva años recibiendo huéspedes y recorriendo el Valle de la Orotava y el Teide.

La ceremonia, aquí mismo.

Diecisiete mil metros de jardín al pie del Teide, hasta 80 invitados sentados y tres casas para que los vuestros no cojan el coche de vuelta.