Mesa larga montada con velas en el jardín de la finca al atardecer

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Boda en una finca de Tenerife para 80 a 200 invitados: cómo funciona el día en el norte

Por José Martín, Anfitrión de Hacienda VerdeActualizado el 27 de octubre de 20268 min de lectura

Antes que el menú, una boda en el norte de Tenerife plantea tres preguntas: si la panza de burro estropeará las fotos, dónde duermen ochenta o doscientas personas y hasta qué hora puede sonar la música. Así funciona una boda de ese tamaño en nuestra finca del Valle de La Orotava, con las cifras que podemos sostener y una lista de lo que conviene pedir por escrito a cualquier finca, la nuestra incluida, antes de pagar una señal.

Un solo evento, la finca entera y la cifra que cambia el formato

Celebramos bodas de 80 a 200 invitados, una sola cada vez. Ese día, los 17.000 metros cuadrados de jardín bajo almendros y pinos canarios, la piscina y el lagar canario centenario son vuestros: no hay otra fiesta detrás del seto ni música que se cuele desde al lado.

Dentro de ese margen, el número cambia el formato más que el sitio. Cien invitados en mesas largas en el jardín principal es fácil de imaginar. Con doscientos, decidid pronto si queréis que todo el mundo se siente a la vez o un cóctel de pie con estaciones, porque esa elección cambia el presupuesto del catering y cómo se monta el jardín. El formato lo cerramos con vosotros según el número, mejor antes de mandar las invitaciones.

La propia finca marca el orden del día: la ceremonia en el jardín o junto al lagar, el aperitivo alrededor de la piscina mientras se va la luz y la cena en el jardín principal. El lagar, una bóveda de ladrillo de arenisca con barricas, es para la copa de bienvenida y las fotos, no para sentar a cien personas.

Qué mes: en el norte, la nube tiene calendario

El instinto dice julio o agosto. El norte de Tenerife dice otra cosa. La estación de la AEMET en el aeropuerto de Tenerife Norte, a 632 metros en la meseta de La Laguna, registra de media 10,7 días de niebla en julio y 9,5 en agosto, frente a 5,1 en octubre. Es en pleno verano cuando la panza de burro se asienta con más firmeza sobre el norte.

Septiembre y octubre son los dos meses que os recomendaríamos. Octubre tiene una máxima media de 22,5 °C y 194 horas de sol, con 47 litros por metro cuadrado repartidos en seis o siete días: un riesgo real, pero que se cubre con una carpa de reserva. Septiembre es el mes que más nos piden, así que para un sábado de septiembre conviene contar con unos doce meses.

Noviembre es otra cosa: 81 litros en más de ocho días, y desde el cambio de hora del último domingo de octubre el sol se pone antes de las seis y media. Se puede hacer, con la ceremonia a primera hora de la tarde y la cubierta contratada, no esperada.

El día se planifica hacia atrás desde la puesta de sol

Una boda al aire libre aquí se cuadra desde el atardecer, no desde la hora de la ceremonia. Calculado para las coordenadas de la finca, en 2027 el sol se pone hacia las 20:48 a mediados de mayo, las 21:04 a mediados de junio, las 20:12 a mediados de septiembre y las 19:37 a mediados de octubre; el 31 de octubre, primer día del horario de invierno, a las 18:22. Y en Canarias es una hora menos que en la península: que lo tengan en cuenta los invitados que vuelan ese mismo día, y también la hora que ponéis en la invitación.

La forma que funciona: ceremonia hora y media antes de la puesta de sol, aperitivo con la luz dorada y cena cuando se encienden las luces de la piscina. En una boda de mediados de junio eso es una ceremonia hacia las siete y media; a mediados de octubre, poco después de las seis. Si la ceremonia empieza tarde, las fotos de grupo se hacen a oscuras, y eso no se arregla después.

Una salvedad: esas horas son para un horizonte plano, y un valle no lo es. En la visita, preguntad a qué hora deja el sol el jardín en vuestro mes.

Dónde duermen de ochenta a doscientas personas

En la finca duermen doce personas: La Era, El Castaño y Casa Azul, cada una para hasta cuatro, con su cocina y su entrada (Casa Azul está en reformas y vuelve a alquilarse desde el 15 de diciembre de 2026). Da para los novios, los padres y quien tenga que madrugar al día siguiente, y las tres se pueden reservar juntas para el fin de semana de la boda. En una estancia normal, las casas van desde 150 € la noche, con un mínimo de tres noches y 80 € de limpieza (calendario de reservas, 27 de octubre de 2026); para una boda, pedidlas en el presupuesto.

Los demás duermen fuera, y eso decide el final de la noche más que el menú. Puerto de la Cruz, a quince minutos en coche, tiene la oferta grande de hoteles más cercana, y el casco de La Orotava algunos alojamientos más pequeños. Si los invitados se quedan en el sur, por Los Cristianos o Playa de las Américas, hay que contar con una hora y cuarto por trayecto.

Así que la guagua se reserva pronto, ida y vuelta, y se decide quién la paga: una sola bajada a Puerto al final de la noche, a la hora en que acaba la música, ahorra a ochenta personas buscar quién las lleva por un camino rural. El aeropuerto de Tenerife Norte está a una media hora de la finca y el del Sur a unos setenta y cinco minutos, algo que importa a los invitados que llegan el viernes.

Qué pone la finca y qué se trae de fuera

El catering es externo: trabajamos con caterings del Valle de La Orotava que ya conocen la finca y os recomendamos uno según el estilo de la boda. Para las flores y la música os ponemos en contacto con proveedores de la zona. Más allá de eso, la lista de lo que se contrata en una boda en finca es más larga de lo que parece la primera vez:

  • El catering, que suele traer su propia vajilla, cristalería y camareros. Mirad qué entra en el precio por cubierto.
  • Mesas, sillas y mantelería para la ceremonia y la cena, si la finca no las incluye. Pedid la lista por escrito.
  • Sonido e iluminación, y con ellos la pregunta de la potencia: cuánto aguanta la instalación de la finca y si hace falta un generador.
  • Una carpa u otra cubierta de reserva. Con ochenta invitados o más se decide con meses, porque en temporada se agotan.
  • Flores y decoración, foto y vídeo, y la guagua de los invitados.
  • El montaje y el desmontaje: quién lo hace, qué día y en qué horario.

Lo que hay que tener por escrito antes de pagar la señal

Son las respuestas que deciden el día, y las que es fácil acordar por teléfono y olvidar. Preguntadlas en todas las fincas de vuestra lista, la nuestra incluida. Tres podemos contestarlas aquí: un solo evento al día, doce personas durmiendo en la finca y sitio para 80 a 200 invitados. El resto depende de vuestra fecha y de vuestro formato, y va en el presupuesto.

  • El número de invitados, de tres maneras: sentados para cenar, de pie para el aperitivo y a cubierto si llueve.
  • La hora a la que tiene que parar la música. En España depende de la ordenanza de ruido del ayuntamiento y de la licencia de cada finca, así que dos fincas del mismo valle pueden daros respuestas distintas.
  • Si hay otro evento ese día o el anterior, porque afecta al montaje.
  • Qué mobiliario está incluido y qué se alquila.
  • Cuánta gente puede dormir en la finca, y si las casas van con el alquiler o se reservan aparte.
  • El plan de lluvia, con la fecha límite para decidirlo.

Civil, simbólica o en la iglesia

La ceremonia en la finca es civil o simbólica. Si queréis que tenga validez legal, el expediente se tramita en el registro civil que os corresponda y conviene empezarlo con tres a seis meses de margen; los plazos y los requisitos, también si uno de los dos no es residente, están en boda civil o simbólica en Tenerife.

Si queréis boda religiosa, La Orotava tiene parroquias muy bonitas a diez o quince minutos de la finca, y la celebración sigue aquí después. Todo lo de la finca como espacio, con fotos de cada rincón, está en nuestra finca para bodas en el Valle de La Orotava.

Si tenéis fecha y un número aproximado de invitados, contádnoslo en la página de bodas y eventos. Miramos si la fecha está libre, os enseñamos la finca en una visita y os mandamos un presupuesto a medida en 24 horas.

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José Martín

Anfitrión de Hacienda Verde. Lleva años recibiendo huéspedes y recorriendo el Valle de la Orotava y el Teide.

La ceremonia, aquí mismo.

Diecisiete mil metros de jardín al pie del Teide, de 80 a 200 invitados y tres casas para que los vuestros no cojan el coche de vuelta.