El lagar canario del parque etnográfico de la finca, donde antes se prensaba la uva de la cosecha propia

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Guachinches cerca de La Orotava: qué son y dónde encontrarlos

Por José Martín, Anfitrión de Hacienda VerdeActualizado el 15 de julio de 20267 min de lectura

En el norte de Tenerife, comer bien empieza por entender qué es un guachinche: una casa o bodega particular que abre unas semanas al año para vender el vino de su propia cosecha, con la comida como acompañamiento. La Orotava y los pueblos vecinos —Los Realejos, Tacoronte, El Sauzal— reúnen varios guachinches con mucha tradición en la isla. Esto es lo que hay que saber antes de ir, y una selección de nombres por los que empezar a preguntar.

Qué es un guachinche, exactamente

Un guachinche es el establecimiento donde se comercializa temporalmente el vino de cosecha propia de una casa o bodega particular, regulado en Canarias por el Decreto 83/2013, de 1 de agosto. No es un restaurante al uso: es la venta directa del vino del año, con una comida sencilla servida como acompañamiento.

La licencia no puede superar los tres meses al año —ampliable a cuatro si la producción de vino propio lo justifica— y la actividad debe cesar en cuanto se agota el vino de la cosecha, de ahí que se hable, de forma popular, de una 'licencia de menos de 100 días'. El vino tiene que proceder de viñedos propiedad del titular, acreditados con las declaraciones de cosecha; los guachinches auténticos llevan en la puerta una placa oficial con la letra 'V', de viticultor.

La señal tradicional de que un guachinche está abierto es un ramo de laurel colgado en la puerta. Hoy, muchos avisan también por Instagram o Facebook cuando arranca la temporada.

Qué se come en un guachinche

  • Papas arrugadas con mojo — patatas pequeñas cocidas con piel, con mojo verde y mojo picón.
  • Carne fiesta y costillas con papas y millo (maíz tierno).
  • Escaldón de gofio, chicharrones y queso asado con mojo.
  • Potaje y huevos estampidos (o 'gomeros').
  • Ropa vieja — guiso de carne o pescado desmenuzado con garbanzos.
  • Todo se sirve en fuentes para compartir, en mesa larga y con mantel de papel, con el vino de la casa en jarra o pote.

Guachinches en La Orotava

En el propio municipio hay guachinches con historia y buena reputación. El Guachinche Ramón, muy bien valorado en TripAdvisor, y El Talegazo, conocido por su carne a la brasa y el escaldón de gofio (y por haber aparecido en la prensa como el guachinche recomendado al exportero Iker Casillas), están entre los más nombrados. Los Gómez destaca por su ambiente rústico y platos como los huevos a la estampida; Romance es uno de los pocos con terraza propia —algo poco habitual en un guachinche— y suma más de 260 opiniones; y El Divorcio, según National Geographic España, tiene un comedor y una terraza de sillas verdes sobre viñedos urbanos.

Completan la lista Las Chozas, La Casona, El Cubano y La Cernidora, esta última con especialidades como las setas rellenas de almogrote o el timbal de pulpo. En La Perdoma, dentro del mismo municipio, están La Chaotera —sencilla y acogedora, con vino tinto de la casa— y el guachinche de Casa Estela, además de El Timplillo, en Camino Montijos.

Guachinches en Los Realejos, Tacoronte y El Sauzal

Un poco más lejos, en Los Realejos, Mi Guachinche Casa Pedro es de los más populares —las reseñas hablan de un trato excepcional y de que cuesta conseguir mesa sin reservar—. También están El Pino, con menú en varios idiomas; La Viña; Las Galanas, incluido por la Guía Repsol en una ruta de guachinches auténticos del norte; Los Caballos; y La Suertita, donde conviene reservar.

En Tacoronte encontrarás El Patio, conocido por su parrillada y sus gambones al ajillo; Casa Suso, instalado en la planta baja de una vivienda y con ingredientes de huerta propia; Casa Neno; y Casa Nino, apodado 'Cruz Roja' por estar junto al edificio de la Cruz Roja, con el guiso de cherne salado como especialidad. En El Sauzal, Natural Guachinche y Las Chacaras cierran la ruta. Si quieres alargar el día, en La Victoria de Acentejo y Santa Úrsula hay más guachinches con buena reputación, como El Tejadito o Quintero.

Cuándo ir y cómo saber si está abierto

La temporada va ligada a la cosecha del vino propio de cada casa, así que cambia cada año: suele arrancar entre octubre y noviembre y se alarga hasta marzo o abril, aunque cada guachinche cierra en cuanto se acaba su vino. El horario habitual es el de la comida, entre las 13:00 y las 16:00 h; casi ninguno abre para cenar.

La señal más fiable sigue siendo el ramo de laurel en la puerta; muchos avisan también por redes sociales cuando abren. Como la temporada cambia cada año, conviene confirmarlo antes de desplazarse — pregúntanos cuando estés alojado con nosotros, porque la lista de los que tienen la rama puesta cambia semana a semana.

Consejos prácticos antes de ir

  • Lleva efectivo: no todos aceptan tarjeta.
  • Muchos no aceptan reserva; si vais en grupo grande o en fin de semana, mejor llamar antes.
  • La mesa y el mantel de papel suelen compartirse, con las fuentes pasando de mano en mano.
  • Ve con hambre: las raciones son abundantes y pensadas para compartir.
  • Confirma que sigue abierto antes de salir — la temporada depende de la cosecha de cada casa y no todos abren el mismo mes.

Un guachinche es mejor plan de comida que de cena, así que deja la tarde libre para volver a la finca y aprovechar el jardín o la piscina compartida. Estamos en La Orotava, a poca distancia de la mayoría de estos guachinches — si te alojas con nosotros, pregúntale a José cuáles tienen la rama verde puesta esa semana.

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José Martín

Anfitrión de Hacienda Verde. Lleva años recibiendo huéspedes y recorriendo el Valle de la Orotava y el Teide.

Duerme en el valle, no en la costa.

Tres casas rurales dentro de un parque etnográfico en La Orotava, a 20-30 minutos del Teide. Ganas tiempo y duermes en plena naturaleza.