El Valle de la Orotava es de los rincones más bonitos del norte de Tenerife: un anfiteatro verde que baja desde el Teide hasta el mar, con plataneras, casonas con balcones de tea y el volcán siempre enfrente. Vivimos aquí, y esto es lo que recomendamos a los huéspedes que se quedan dos o tres días.
Día 1 · El casco histórico de La Orotava
El casco de La Orotava está declarado Conjunto Histórico-Artístico: calles empedradas en cuesta, patios canarios y casas señoriales de los siglos XVII y XVIII. Empieza por la Casa de los Balcones, con su patio de madera de tea, y sigue hasta la Iglesia de la Concepción, de las más bonitas del archipiélago.
Sube hasta los Jardines del Marquesado (Jardín Victoria), con su mausoleo blanco y miradores que abren al valle y al Teide. Es un paseo de mañana sin prisa. Si vienes en junio, coincide con las Alfombras del Corpus: tapices de flores y arena volcánica que cubren el suelo del pueblo.
Día 2 · El Teide y Las Cañadas
Desde el valle se sube al Parque Nacional del Teide en 20-30 minutos en coche. Madruga: a partir de mediodía, en verano, la cumbre se nubla. La ruta de los Roques de García (3,7 km circular, fácil) es la más fotografiada, con el Roque Cinchado y las paredes de la Catedral.
Si quieres pisar la cumbre del Teide (3.718 m) hace falta permiso gratuito para los últimos 200 metros; conviene pedirlo con semanas de antelación. Aunque no subas arriba, el teleférico y los miradores de Las Cañadas ya merecen el día. De bajada, párate en algún mirador a ver el mar de nubes.
Día 3 · Costa, jardines y naturaleza
El tercer día baja a Puerto de la Cruz, a 15 minutos: el Jardín Botánico, los Lagos de Costa Martiánez de César Manrique y un casco marinero para comer pescado. Si prefieres bosque, el macizo de Anaga (laurisilva, a unos 50 minutos) tiene senderos entre laureles y niebla que parecen de otro tiempo.
Y si solo quieres desconectar, no hace falta moverse: el norte verde se disfruta despacio, con una ruta corta por la mañana y la tarde en el jardín.
Comer en el norte: guachinches y cocina canaria
El norte de Tenerife es tierra de vino, y el guachinche es su comedor: sitios caseros y de temporada donde se come cocina canaria sin pretensiones —papas con mojo, carne de cochino, garbanzas, queso de la isla— con el vino de la casa. Pregúntanos cuáles están abiertos cuando vengas; cambian según la cosecha.
Dónde dormir: dentro del parque
Nuestra recomendación, claro, es quedarte en el valle y no en un hotel de costa: ganas tiempo para el Teide y duermes en plena naturaleza. En Hacienda Verde tienes tres casas rurales independientes dentro de un parque etnográfico de 17.000 m², a 20-30 minutos del Teide y 15 de Puerto de la Cruz.
El Valle de la Orotava se disfruta sin prisa: un día de pueblo, un día de montaña y un día de costa. Si tienes dudas con las rutas o las fechas, escríbenos — conocemos el terreno.
José Martín
Anfitrión de Hacienda Verde. Lleva años recibiendo huéspedes y recorriendo el Valle de la Orotava y el Teide.

